Tú También Puedes en el 19-J


He aquí el auténtico perroflauta malagueño. Pero este post podría llamarse igualmente la responsabilidad del psicólogo. Y no lo digo yo, Schneider (2005) afirma que el psicólogo social debe actuar como un activista en muchas ocasiones.  Esto se debe a que, muchas veces, los problemas entre grupos de personas están causados por un desequilibrio en el acceso a los recursos.

La Teoría Realista del conflicto grupal fue propuesta por Sherif, y, a diferencia de muchas otras explicaciones dadas por la Psicología, asume que existe una competencia real que genera el conflicto entre los distintos grupos. En sus experimentos, Sherif (1966) muestra cómo la simple competición entre dos grupos de adolescentes producía actitudes negativas, prejuicios y comportamientos hostiles hacia el grupo rival. A la vez, esto producía un aumento de la solidaridad entre los miembros del grupo y un fenómeno denominado favoritismo endogrual.

Intuitivamente es sencillo aplicar la explicación de la Teoría Realista a la #spanishrevolution: El pueblo español harto y cansado de pagar, pagar y pagar, cansado de vivir al límite y cada día más cerca de la pobreza. Por otro lado la casta política y financiera llenándose los bolsillos. Esto es un conflicto real entre grupos. Sin embargo, la realidad siempre es más compleja, y Sherif aseguró que la lucha por la supremacía sobre el exogrupo se da sólo entre grupos de igual estatus o poder y que son cerrados, es decir, delimitados.

Y la realidad es que las personas desfavorecidas, pese a la desigualdad, no siempre entran en conflicto con los grupos de poder, sino que incluso pueden llegar a aceptar esta desigualdad como algo legítimo.

¿Dónde están los perroflautas?La manifestación en Málaga ha sido un gran éxito, se calcula que se han reunido unas 25000 personas venidas desde toda la provincia.

Personas completamente normales, jóvenes y viejos, altos, bajos, gordos, flacos, familias con niños pequeños, muchos estudiantes, hasta niñas pijas de esas de gafas que te tapan toda la cara. En definitiva, la gente, cansada y dispuesta a buscar algo mejor.

Y no es de extrañar, en menos de una semana dos buenos amigos que están cerca de terminar la carrera, me han asegurado que andan buscando la forma de marcharse de España, a algún país donde los licenciados puedan trabajar en una empresa que no sea McDonald’s.

Existe una hipótesis dentro de la Psicología Social que, reuniendo conocimientos de la Sociología y la Historia, intenta explicar situaciones como las que se han vivido hoy en las calles de todo el país. También puede ser útil a la hora de explicar los movimientos democratizadores de los países árabes.

Se trata del Modelo de los cinco estadios, propuesto por Taylor y Mckirnan (1984). Los autores afirman que los grupos sociales pasan por cinco fases que se caracterizan por: los distintos tipos de atribuciones causales (I y II); y las comparaciones sociales que realiza el grupo desfavorecido.

En el 1º estadio existen dos grupos bien diferenciados y las barreras entre ambos sin insalvables. Los desfavorecidos consideran que su posición social es algo inherente a ellos.

En el 2º estadio persiste la estratificación social pero comienza a estimarse la valía de los individuos. De esta forma, los desfavorecidos comienzan a pensar que su situación se debe a sus características personales.

El 3º estadio es el de la movilidad social, en él los más competentes de los desfavorecidos consiguen formar parte de la élite, lo que sirve para justificar el sistema. El ascenso individual también ayuda a manterner el statu quo  privando al grupo subordinado de sus líderes potenciales.

El 4º estadio supone el encontronazo con la realidad: la valía individual no es suficiente para conseguir mejorar la situación del conjunto de las personas que forman el colectivo desfavorecido. Esto genera un descontento que potencia el surgimiento de una conciencia de clase: las personas dejan de culparse de su situación y comienzan a ver que viven una situación de discriminación.

En el 5º y último estadio la aceptación de ser un grupo desfavorecido da lugar a intentar mejorar la posición del grupo en general. En este momento los grupos desfavorecidos realizan comparación grupales  mientras el grupo dominante intenta por todos los medios hacer ver que las únicas comparaciones válidas son las individuales.

Llegados a este punto, el conflicto puede terminar de tres formas:

  1. La relación de poder no cambia y se vuelve a la fase 2.
  2. Los grupos desfavorecidos cambian la situación y pasan a ser los dominantes, con lo que también se vuelve a la fase 2 pero con los papeles invertidos.
  3. Los grupos alcanzan una relativa igualdad de poder. Según los autores este es el mejor resultado posible dado que genera un estado de “saludable competición social”. Algo así como una Guerra Fría social.

Como podéis observar, el modelo incluye elementos históricos difíciles de confirmar mediante la experimentación. Aunque ha conseguido reunir cierta cantidad de evidencia a su favor.

Es difícil tratar de predecir cómo acabará el movimiento social que vive España, y más aun hacerlo sólo desde la perspectiva psicológica. Sin embargo, cada vez tengo más claro que no encontramos en una especie de conflicto generacional de ideas o formas de hacer las cosas: la antigua, y el incipiente deseo de encontrar otra nueva. Me refiero, por ejemplo, al hecho de  que los partidos políticos españoles (y de todo el mundo) tienen una estructura igual a la de los primeros grupos políticos del siglo XIX. Como dijo Eduard Punset no hace mucho, vivimos una crisis de ideas.

Por otra parte, los políticos y las personas que los apoyan también forman parte de nuestra sociedad y es importante no olvidar que están ahí, y se debe contar con ellos para planificar el futuro y que no lleguemos al 2º desenlace previsto por Taylor y Mckirnan. No caer en el mismo pecado que les imputamos.

Una cita que recoge mi conclusión y, la que considera es, la situación que vivimos fue pronunciada por el gran Bertolt Brecht“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”.

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Fuentes:

Introducción a la Psicología Social, E. Gaviria, I. Cuadrado, M. López (coord.) (2009)

Imágenes de Tú También Puedes.

3 pensamientos en “Tú También Puedes en el 19-J

  1. “Durante todo el tiempo de que se tiene noticia -probablemente desde fines del periodo neolítico- ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. […] la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes conmociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la
    posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro. Los objetivos de estos tres grupos son por completo inconciliables. […] Los Altos quieren quedarse donde están. Los Medianos tratan de arrebatarles sus puestos a los Altos. La finalidad de los Bajos, cuando la tienen -porque su principal característica es hallarse aplastados por las exigencias de la vida cotidiana-, consiste en abolir todas las distinciones y crear una sociedad en que todos los hombres sean iguales. Así, vuelve a presentarse continuamente la misma lucha social. Durante largos períodos, parece que los Altos se encuentran muy seguros en su poder, pero siempre llega un momento en que pierden la confianza en sí mismos o se debilita su capacidad para gobernar, o ambas cosas a la vez. Entonces son derrotados por los Medianos, que llevan junto a ellos a los Bajos porque les han asegurado que ellos representan la libertad y la justicia. En cuanto logran sus objetivos, los Medianos abandonan
    a los Bajos y los relegan a su antigua posición de servidumbre, convirtiéndose ellos en los Altos. Entonces, un grupo de los Medianos se separa de los demás y
    empiezan a luchar entre ellos. De los tres grupos, solamente los Bajos no logran sus objetivos ni siquiera transitoriamente. Sería exagerado afirmar que en toda la
    Historia no ha habido progreso material. Aun hoy, en un período de decadencia, el ser humano se encuentra mejor que hace unos cuantos siglos. Pero ninguna reforma
    ni revolución alguna han conseguido acercarse ni un milímetro a la igualdad humana. Desde el punto de vista de los Bajos, ningún cambio histórico ha significado mucho más que un cambio en el nombre de sus amos”.-1984.

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