El mundo no es como lo ves (I)


Perdonadme por estas dos semanas de ausencia, pero ya estoy de nuevo aquí con más ciencia y mucha más psicología. Voy a hablaros de cómo es el mundo para nosotros, que es muy distinto del mundo real.

La primera barrera que nos encontramos a la hora de percibir la realidad son nuestras capacidades biofísicas, es decir, nuestros sentidos. Tradicionalmente se nos ha enseñado que existen cinco sentidos, pero eso no es cierto, tenemos como mínimo15-sentidos-distintos.

Vamos a hablar de los dos sentidos que más utilizamos para relacionarnos con el mundo, la visión y el oído.

La capacidad de detectar la presencia de un estímulo visual depende de que los receptores sensoriales especializados de la retina capten la energía luminosa de dicho estímulo. Si esta energía luminosa es de un tipo distinto al que nuestros receptores pueden captar ésta pasará a nuestro lado sin que nos enteremos siquiera.

¿Qué significa esto? Pues que el espectro electromagnético es enorme y nosotros tan sólo captamos una parte muy chiquitita del mismo, la que podéis ver en la imagen. Otros animales pueden detectar otro rango del espectro electromagnético, por ejemplo algunas serpientes perciben el calor/frío que desprenden los cuerpos, eso quiere decir que están viendo el espectro infrarrojo, que va de los 700 nm (nuestro rojo) hasta 1 micrómetro.

Por lo tanto el mundo no es como lo vemos, pero es que tampoco es como lo oímos. El sonido es un fenómeno mecánico producido por las vibraciones de un objeto, que se transmiten a través del algún medio (para nosotros el aire), y que, si tienen la suficiente fuerza, al llegar a nuestro oído inician una cadena de sucesos que producen la sensación auditiva. Este proceso es bastante conocido, la vibración golpea nuestro tímpano, éste también vibra y va transmitiendo ésta vibración por la cadena de huesecillos del oído medio, que finalmente hacen que la vibración llegue a la cóclea que la transforma en impulsos nerviosos.

Seguro que ya habréis visto la trampa, este proceso se inicia si la energía es suficientemente fuerte para que la captemos. Y es que hay sonidos que producen ondas que están por encima o por debajo de las que pueden hacer vibrar nuestro tímpano. Como siempre algunos animales pueden captar estas ondas que a nosotros se nos escapan.

Como podréis observar, lo que nosotros podemos oír es más o menos lo mismo que pueden percibir las aves o los sapos, pero los elefantes, las ballenas, perros, insectos, delfines, etc. viven en un mundo sonoro distinto del nuestro.

De todo esto podemos extraer dos conclusiones, la primera es que con nuestros limitados sentidos tenemos suficiente para sobrevivir y prosperar o no estaríamos aquí. La segunda, es que el mundo no es tal y como los percibimos.

7 pensamientos en “El mundo no es como lo ves (I)

  1. Los sonidos que no podemos captar siempre me han interesado. Recuerdo un relato de Roald Dahl llamado “La máquina del sonido”, bastante relacionado con este tema de los sonido inaudibles para el ser humano. El protagonista, llamado Klausner, inventa una máquina para poder oír estos sonidos. Y claro, lo primero que intenta es buscar maravillosas armonías musicales, canciones de la naturaleza…etc, pero al final acaba escuchando el extraños sonidos provocados por las plantas al ser cortadas y acaba volviéndose un poco loco (le llega a pedir a un médico que cosa el corte de un árbol). He pensado muchas veces en ese relato, sería interesante escuchar esos extraños sonidos que pueblan la Tierra y que ignoramos.

    Por cierto, bastante buena y sencilla la tabla de los 15 sentidos, la voy a guardar para futuras necesidades.

  2. La verdad es que me costó encontrar una imagen sencilla para el sonido, jeje. Todas daban información relativa a decibelios y demás.

    Me ha llamado la atención el relato del que hablas, voy a buscarlo a ver que tal.

    La tabla de los 15 sentidos creo que está un poco incompleta, es de uno de mis libros, y aunque como orientativa está bien, probablemente si buscas información acerca de cada uno de ellos verás fallos.

  3. Me alegro de que te haya interesado José Pablo, apenas tendrá unas trece o catorce páginas, así que se puede leer en cualquier rato libre. Incluso creo que está completo por Internet, si lo buscas en Google seguro que lo encuentras fácilmente.

    Por cierto, al final también yo me he acabado creando un blog, y te he añadido en la lista de blogs favoritos, supongo que no nos viene mal un poco de apoyo en las primeras fases jeje. Espero con ganas la segunda parte de este artículo, ojalá hables del sentido del gusto y las diferencias que sentimos respecto al mundo “real”, siempre he pensado que los sabores deberían ser diferentes para las distintas especies, según cómo esté de desarrollado.

  4. Estoy de acuerdo, percibimos una pequeña parte de la realidad (una gama de las vibraciones que produce la luz que se refleja en ella o de las perturbaciones en el medio gaseoso o líquido que produce su movimiento). Los que se someten a los efectos de alucinógenos perciben figuras, distorsión de los colores, danzarines, personajes, monstruos… que para los demás no existen, sonidos distorsionados, luces extrañas como el halo de los faroles y focos blancos que se percibe como un grueso anillo azúl violeta (como cuando te pone el oculista las gotas para hacerte un fondo de ojo)… Obviamente es una realidad distorsionada y posiblemente mal mezclada con ensoñaciones de tales sujetos, pero estos están convencidos de que “ven” una dimensión paralela que convive con la nuestra (y acaban queriendo mudarse a vivir definitivamente a la misma, y así les va). Por eso, prefiero la expresión de que “no percibimos completamente el mundo” sobre la de que “el mundo no es como lo percibimos”. Ya sé que es lo que dices en el post, pero me vino este recuerdo a la cabeza de un amigo que acabó bastante mal.

  5. Hola Cheno, me alegro de verte por aquí. Cuando digo que el mundo no es como lo percibimos no me estoy refiriendo únicamente a que no lo captamos en su totalidad, pero eso es harina de otro post que voy a escribir ahora mismo. xD

    Cendero, el tema de el gusto y el olfato es un poco complicado la verdad. He estado mirando mis libros y buscando en la red pero no hay algo así como una línea en el gusto que va de tal a tal punto y nosotro podemos percibir este segmento. Es algo distinto puesto que son sentidos químicos y se activan, justamente, ante ciertas propiedades químicas que se desprenden de los objetos percibidos. Para que te hagas una idea del problema que dan estos dos sentidos, casi siempre actúan en conjunto, pero son sentidos separados; además, no se conoce toda la lista de propiedades químicas que podemos percibir tanto en una modalidad como en la otra. Hay dos sectores privados que son punteros en la investigación de estos sentidos, el de los perfumes y el de los aditivos para alimentación.

    Cendero ya me he pasado por tu blog y me he hecho seguidor. Es increible la producción que tienes en tan poco tiempo! Me ha encantado.

  6. Pingback: Tú También Puedes » Porqué los ateos no creen en el infierno (III)

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